El siglo XVIII
Mujeres
Las mujeres de este siglo se alejan de excesos de los vestidos renacentistas y buscan más comodidad. Así que se apuesta por la falda ancha de aro.
El corpiño se queda como está, estático y con terminación en punta pero los tejidos de éste si se cambiarán. Esto se aprecia cuando llega la moda de los escotes donde el chal se convirtió en una pieza indispensable.
Aro que se ponían bajo las faldas

Tras la Revolución Francesa la moda de las mujeres
cambia de forma y estilo, y al final del siglo la
vestimenta de la mujer era muy clara: vestidos largos.
En este período, las tendencias van a ser más estáticas,
van a cambiarse muchas formas, tejidos, colores, etc...
Todo normalmente respondía a una combinación de
factores que obligará a cambiar los cánones estéticos.
-Peinados:
Los peinados del siglo XVIII eran muy extravagantes y la gente se ponía pelucas. Esta moda afectó en un inicio solo a los hombres y después a las mujeres también. Con el tiempo, las pelucas cada vez eran más altas y elaboradas, especialmente en Francia. Las pelucas de la mujer eran de colores pastel. Se hacían con pelo humano, de caballo y cabras.
A principios de siglo las pelucas de las mujeres serán 50 o 80 cm de alto. Cuando llega la Revolución Francesa todo el lujo y la exuberancia se anula, entonces los peinados pasarán a ser más simples y se utilizará el pelo natural.
Hombres
-
Los sombreros: Los usaban de lana o de fibra vegetal.
Los de
paja eran muy similares a los de fieltro siendo los más comunes de copa troncocónica y ala ancha y plana o de copa cilíndrica ligeramente esférica en la parte superior; eran utilizados en las labores de diario.
Los de
fieltro poseían varias hechuras:

-De copa baja, ala corta y vuelta hacia arriba.
-De copa alta y ala corta.
-De ala ancha.
-De copa alta y ala ancha.
-De copa redonda y alta.
-De copa redonda y a la plana y ancha.
-De copa redonda, ala pequeña y vuelta.
-
Las camisas: eran de cuellos anchos, manga larga, finos pliegues agrupados encima del hombro y en la parte frontal a ambos lados del cuello. En la axila llevaban el cuadradillo facilitando los movimientos. Los puños recogían la tela y se ajustaban con botones metálicos o de lino.
-
Los chalecos: Encima de las camisas y bajo otra prenda exterior.
Podía llevar canesú de la misma tela de los delanteros y para ajustar
por detrás tenía tiras del mismo material con ojetes por donde se
pasaba un cordoncillo de seda. Es un modelo cerrado al cuello, con
cuello de cabezón y botones a todo lo largo. Llegaban más o menos
a la altura de la cintura.

-
Las chaquetas: Hay dos tipos: Una apenas sobrepasaba la cintura de largo, con cuello de cabezón alto y solapas triangulares,bolsillos de cartera y botones metálicos.Toda
ella ribeteada de rojo enmarcando los ojales con el mismo adorno.
La otra más simple y parecida a las actuales, aunque algo más
corta, sin vivos,con solapa y cuello doblados. La chaqueta, salvo
en las zonas donde el clima aconseja su uso de una manera
cotidiana, era una prenda para fiestas y ocasiones especiales.
-
Los calzones: Los calzones tenían las perneras abiertas
en sus laterales a alturas variables entre la media
pierna y casi la cintura. Se ajustaban al muslo por medio
de botones metálicos en número variable según el
tamaño de la abertura. Se remataban con una jarretera
con hebilla cosida a la prenda, menos las puntas que quedaban
sueltas para ajustarlas. Normalmente, botones y jarretera se dejaban desabrochados, lo que permitía mayor libertad de movimientos.
-El calzado:
Zapatos con hebillas dos modelos: uno muy abierto tipo
escarpín y otro de pala alta que cubría mucho más el pie.
Sandalias: Propio de pastores y cabreros. Son una
especie de rústica abarca muy abierta, con una serie de
correíllas entrecruzadas para sujetarlas al pie.
Chinelas: especie de zapatillas destalonadas
que usaban dentro de casa los hombres de las
clases más pudientes.